Tour en Oltrarno

Duración: 2 horas y media.

Tarifas:

De 1 a 3 adultos es 130 €

De 4 a 7 adultos es 150 €

De 8 a 12 adultos ez 180 €

Para grupos solicitar tarifa.
Entradas excluídas.

Este paseo está dirigido a quién conoce ya la ciudad y quiere visitar esa zona de Florencia cruzando el río Arno, llena de encanto y de artesanía. Aquí se encuentra el barrio del Santo Espíritu, simbolizado por una paloma blanca con rayos de oro sobre campo azul.

Ya en época romana existía una pequeña población, donde vivían sobre todo mercaderes, una pequeña colonia de sirios que funda la iglesia de Santa Felicita. Con la expansión de la ciudad a principios de la E. Media se desarrollaron en esta orilla del río varios burgos. Esta nueva zona será protegida con la última muralla que se construye en el año 1333. Esta zona era donde vivían los artesanos, una zona popular.

En origen y hasta finales del siglo XII, la repartición del territorio urbano de Florencia había sido en cuatro barrios. Más tarde con la ampliación de las murallas, se dividió en seis barrios.

La visita inicia en el Puente Viejo y de ahí por Borgo San Jacopo nos adentramos en las Casas-Torres, donde las familias de la nobleza durante la E. Media vivían aliadas y protegidas por estas torres, algunas de ellas como la Torre dei Belfredelli, una de las mejores conservadas en el Oltrarno y en toda Florencia. Los Belfredelli poseyeron numerosas propiedades en esta zona. La torre es una de las más altas de la ciudad y presenta el típico revestimiento en piedra. Delante de la torre hay un pequeño jardín privado, único jardín de torre en Florencia.

Todo el burgo de San Jacopo está lleno de construcciones medievales como la Iglesia de San Jacopo, que se remonta a los siglos X-XI, construida en estilo románico. La iglesia era conocida porque el prior, con motivo de la fiesta de Santiago (San Jacopo en italiano), el 25 de julio organizaba una manifestación que se llamaba el palio dei Navicelli, una especie de regata que iniciaba donde se encuentra el ábside de la iglesia. Para los florentinos esta iglesia tiene “el trasero en el río” pues cuando el Arno va muy hinchado el agua parece tocar el ábside de la iglesia.

También aquí se encontraba la antigua sinagoga, se piensa que desde época roman se fue formando en el Oltrarno la comunidad judía más antigua de la ciudad pero las primeras noticias ciertas de la presencia judía en Florencia son del siglo XIII. Hasta el 1944 se veían los restos de la sinagoga pero las minas alemanas destruyeron toda esta zona.

No lejos de aquí encontramos la Iglesia del Santo Espíritu, una de las principales basílicas de la ciudad. Construida sobre los restos del antiguo convento de los agustinos del siglo XIII y destruido con el incendio del 1471.

Es Filippo Brunelleschi el autor de esta bellísima iglesia renacentista, verdadero tesoro de obras de arte, posee 38 capillas donde podemos admirar riquísimas pinturas. Fue aquí donde el joven Miguel Angel con solo 17 años pudo diseccionar cadaveres procedentes del hospital del convento para estudiar anatomía. Gracias a esta experiencia Miguel Angel fue insuperable a la hora de representar el cuerpo humano en cada detalle. Para agradecer a los padres agustinos su hospitalidad el maestro esculpió un Cristo en la Cruz de madera, hoy conservado en la Sacristía.

Prosigue nuestro paseo en el Oltrarno hacia la Iglesia del Carmine, donde visitaremos la Capilla Brancacci, aquí se encuentran los frescos de Masaccio, Masolino y Filippino Lipi. El ciclo de pinturas de la Capilla Brancacci y la situación política que vivía Florencia están intimamente unidas. Los distintos episodios están estrechamente conectados y tienen referencias, más o menos veladas, con la historia de aquellos años, al peso político de los Brancacci y a la función salvadora de la Iglesia. La humanidad representada en el Carmine es una humanidad absolutamente terrestre, hecha por tipos auténticos, de perfiles y de destinos dramáticos. Este ciclo de pinturas se considero como una verdadera escuela de pintores hasta la llegada del manierismo.